Caribe Estadounidense

Los territorios del Caribe Estadounidense (Puerto Rico y las Islas Vírgenes Estadounidenses) son lugares hermosos - ricos en biodiversidad, legado cultural, y recursos naturales. Los impactos del cambio climático están amenazando a estos ecosistemas únicos y poniendo a las comunidades locales en riesgo.

    Key Points:

  • Puntos claves:
  • Las costas son una característica central de las comunidades isleñas del Caribe. Las zonas costeras dominan las economías isleñas y son hogar de infraestructura crítica, propiedades públicas y privadas, legados culturales, y sistemas ecológicos naturales.
  • La forma en que se está utilizando el terreno las cuencas hidrográficas ha tenido un efecto observable en las comunidades costeras, acuáticas y marinas. Los impactos del cambio climático en la tierra tendrán consecuencias ambientales en las costas y más allá.
  • El agua dulce es crítica para estas islas, pero se ha pronosticado menos lluvia para la región caribeña en las próximas décadas. Además, la intrusión del agua salada en los acuíferos de agua dulce - como resultado del incremento en el nivel del mar - reducirán la disponibilidad del agua dulce almacenada bajo tierra.
  • El aumento en el nivel del mar, en combinación con oleaje más fuerte y mayores marejadas ciclónicas, empeorarán las inundaciones costeras y aumentarán la erosión costera. El aumento en el nivel del mar puede cambiar las áreas de playa, dañar las barreras contra daños por tormenta, y reducir el turismo.
  • Según las temperaturas máximas y mínimas aumentan, será menos probable que hayan noches más frías y más días calientes (menos días de temperatura cómoda) en la región.
  • En 2017, los huracanes Irma y María significativamente dañaron la infraestructura humana y cambiaron los ambientes costeros a través del Caribe Estadounidense. Los cambios en la frecuencia e intensidad de las tormentas pueden llevar a cambios en los sistemas naturales de las islas.
  • La planificación adaptiva y las estrategias basadas en la naturaleza, en conjunto con la participación comunitaria activa y los conocimientos tradicionales, están empezando a desplegarse para reducir los riesgos de un clima cambiante.

Los territorios del Caribe Estadounidense de Puerto Rico y las USVI son lugares hermosos, ricos en diversidad, legado cultural, y recursos naturales. El Estado Libre Asociado de Puerto Rico - el nombre formal de Puerto Rico - incluye la isla principal de Puerto Rico, las islas municipios Vieques y Culebra, y las pequeñas islas deshabitadas de Mona, Monito y Desecheo. La población combinada asciende a casi tres millones y medio de habitantes. Por su parte, USVI incluye las islas de Sta. Cruz, St. Thomas, St. John, Isla Water, e Isla Hassel, junto con varias islas pequeñas; este territorio tiene una población combinada de más de 100,000 personas. Además de las islas principales, el Caribe Estadounidense incluye más de 800 islas pequeñas y cayos, diversos recursos culturales e históricos, y una rica variedad de ecosistemas marinos y terrestres. Todos los habitantes dependen de los recursos naturales y servicios ambientales para su bienestar, ingresos, economías locales, e identidades culturales. 

Map indicating the location of Puerto Rico and the USVI in relation to the Southeastern U.S.

Puerto Rico y USVI tienen diferencias particulares en topografía, lenguaje, tamaño poblacional, gobernanza, recursos naturales y humanos, y capacidad económica. Sin embargo, ambos son altamente dependientes de los bienes costeros naturales y construidos. La geografía física de la región incluye áreas marinas costeras y en océano abierto; humedales costeros, bosques tropicales, colinas, llanos, y montañas de interior. La cantidad de precipitación promedio varían ampliamente a través de la región, y los sistemas sociales y ecológicos son diversos.

Bienes expuestos

San Juan, PR cuenta con una ciudad urbana densa que converge con la costa. Estos activos construidos son vulnerables al aumento del nivel del mar, las marejadas ciclónicas y las inundaciones.

San Juan, PR cuenta con una ciudad urbana densa que converge con la costa. Estos activos construidos son vulnerables al aumento del nivel del mar, las marejadas ciclónicas y las inundaciones.

Las playas son algunas de las atracciones turísticas principales, y están expuestas al aumento en el nivel del mar y la erosión. En Puerto Rico, la infraestructura crítica tales como la tubería y estaciones de bombeo de agua potable y alcantarillado, las plantas de tratamiento de aguas usadas, y las plantas de energía, son susceptibles a los efectos del aumento del nivel del mar, las marejadas ciclónicas y las inundaciones. En USVI, hay infraestructura y edificios históricos en el área de inundación por aumento de nivel del mar. Los bienes expuestos incluyen las plantas generatrices en St. Thomas y Sta. Cruz; escuelas; comunidades residenciales; los pueblos de Charlotte Amalie, Christiansted, y Frederiksted; y las tuberías de agua y alcantarillados. Puertos de carga esenciales, ferris, y terminales de cruceros están bajo riesgo de eventos climáticos extremos y eventos relacionados al clima, además de ser vulnerables al aumento en el nivel del mar. Los aeropuertos principales de San Juan, Puerto Rico, y St. Thomas también están localizados en zonas costeras.

Retos en las islas

Por lo general, las islas están más expuestas a los riesgos del cambio climático que las áreas continentales o en tierra firme:

  • La mayoría de los habitantes y visitantes de una isla dependen de importaciones regulares de bienes tales como combustible y alimento. Eventos climáticos en cualquier parte de la cadena de suplido global puede interrumpir el transporte de materiales crudos y/o productos hacia y desde las islas.
  • Aunque están rodeadas de océanos de agua salada, las islas tienen una dependencia crítica de fuentes locales de agua dulce. Las altas temperaturas y reducción en precipitación pronosticadas para las próximas décadas reducirán la disponibilidad de agua fresca a la vez que la demanda del mismo aumenta.
  • El aumento en el nivel del mar, la erosión costera, y los impactos de las tormentas costeras son una amenaza a la infraestructura crítica. Cuando las carreteras, la energía, y los servicios de agua y alcantarillados son interrumpidos, los trabajos que dependen de estos servicios desaparecen, dañando las economías locales.
  • El calentamiento oceánico y la acidificación del mar están degradando los arrecifes de coral y están poniendo recursos marinos críticos en peligro. Los cambios amenazan valiosas pesquerías y los ingresos de todos los que laboran pescando, procesando, empacando y entregando productos de pesquerías.

Diferencias de las áreas continentales

Según los patrones cambiantes de tiempo y clima interactúan con las actividades humanas, se afectan el uso de tierras, la calidad del aire, y el manejo de recursos, lo que supone un aumento en riesgos a la seguridad alimentaria, la economía, la cultura, y los servicios de ecosistema. Puerto Rico y USVI comparten muchas vulnerabilidades con los estados costeros y las islas del Pacífico, pero les faltan muchas de las capacidades de adaptación disponibles en lugares en los Estados Unidos continentales. Las islas también cuentan con problemas específicos relacionados a la disponibilidad de información y la capacidad de desarrollar conjuntos de datos comparables con aquellos disponibles en los Estados Unidos continentales. Por ejemplo, el pequeño tamaño de las islas, particularmente USVI, afecta la disponibilidad y precisión de los datos y proyecciones climatológicas de escala reducida. Además, las diferencias en la disponibilidad de información y sistemas naturales y sociales en la región afectan el grado de vulnerabilidad al cambio climático y eventos climatológicos extremos. Estas diferencias se reflejan en las necesidades, prioridades, y acercamientos a la reducción de vulnerabilidad climática entre Puerto Rico y USVI.

Cambiando los patrones

Una vista aérea de la isla de Puerto Rico con un contexto de cuadrícula de 100 km se compara con un mapa de precipitación anual de Puerto Rico. Los modelos climáticos regionales no pueden resolver o "ver" la topografía local, la cobertura del suelo o los climas insulares.

Una vista aérea de la isla de Puerto Rico en contexto con líneas de división de 100 km, comparada con un mapa de precipitación anual de Puerto Rico. Los modelos climatológicos regionales no pueden resolver o ‘ver’ la topografía local, la cubierta terrestre, o los climas isleños. Haz clic en la imagen para ampliar.

Históricamente, la región del Caribe Estadounidense ha experimentado patrones de precipitación por temporada relativamente estable, fluctuaciones de temperatura anual moderadas, y una variedad de eventos climatológicos extremos, tales como tormentas tropicales, huracanes y sequías. Sin embargo, estos patrones están cambiando y se proyecta que sean continuamente variables según los humanos producen más gases que retengan el calor y los mismos se acumulan en la atmósfera. El haber evolucionado dentro de estas condiciones climáticas históricas, y dado el pequeño tamaño y naturaleza relativamente aisladas de estas islas, los sistemas sociales, económicos y ecológicos del Caribe son probablemente más sensitivos a los cambios en temperatura y precipitación que otros sistemas similares en los EEUU continentales.

Clima global, impactos locales 

La vulnerabilidad de la región del Caribe Estadounidense al cambio climático es influenciada por factores globales, regionales y locales. La región es sensitiva a patrones de variabilidad natural a gran escala en las cuencas tropicales del Atlántico y del Pacífico, tales como El Niño-Oscilación del Sur y la Oscilación Multidecadal del Atlántico. Las variaciones climatológicas causadas por estos patrones a gran escala impactan al Caribe Estadounidense directamente ya que las islas mayormente dependen de aguas superficiales y precipitación anual consistente para cumplir con las exigencias de agua fresca. El alto porcentaje de áreas costeras relativas al área total de tierra en la isla significa que una gran proporción de la gente, infraestructura y actividad económica de la región son vulnerables al aumento del nivel del mar, eventos de lluvia intensa más frecuentes con las inundaciones costeras asociadas, y la intrusión de agua salada. Al igual que en islas en otras partes del mundo, hay fuertes vínculos socioeconómicos y culturales con los recursos y servicios marinos decrecientes, al igual que una dependencia económica en turismo y bienes importados.

Desde los vibrantes colores y sonidos de la selva tropical de la isla hasta las bulliciosas calles del Viejo San Juan, esta pequeña isla está repleta de diversos recursos naturales y culturales.

Desde los sonidos y colores vibrantes del bosque pluvial de la isla, a las bulliciosas calles del Viejo San Juan, esta pequeña isla está llena de variados recursos naturales y culturales. 

La gente del Caribe estadounidense depende mucho de alimentos importados y otros bienes y servicios, dejándolos críticamente expuestos a disrupciones en sistemas de transporte relacionados al clima, al igual que a vulnerabilidades asociadas con la geografía del lugar. Las especies de cultivo clave para las economías regionales y la seguridad alimentaria - tales como el café, el plátano y el mangó - han evolucionado en nichos climáticos más estrechos en comparación con los cultivos de áreas templadas, y frecuentemente son afectadas por cambios relativamente pequeños en temperatura, humedad y precipitación. La escala geográfica y económica limitada de las islas caribeñas significa que las disrupciones causadas por eventos extremos relacionados al clima, tales como sequías y huracanes, pueden devastar grandes porciones de las economías locales y causar daños extensos a la agricultura, el suplido de agua, la infraestructura, y otros recursos y servicios críticos.  Los diferentes recursos naturales de las islas son sensitivos y a veces extremadamente vulnerables a los riesgos naturales y antropogénicos, y es más probable que sean más vulnerables según continúe el cambio climático. Entre las vulnerabilidades y amenazas a las zonas costeras de las islas se encuentran la intrusión de agua salada, las inundaciones, y el incremento en la frecuencia o intensidad de las tormentas tropicales. En Puerto Rico y USVI, las malas prácticas de manejo costero y de orilla han culminado en el reemplazo de sistemas naturales tales como humedales de manglar, por estructuras endurecidas, alterando los patrones de transportación de sedimento y aumentando la erosión costera en muchas áreas. En Puerto Rico, el pobre mantenimiento de los sistemas de manejo de aguas de escorrentía ha llevado a problemas de sedimentación y calidad de agua que podrían afectar los recursos naturales.

Clima Observado 

El clima local es marino tropical (condiciones cálidas y húmedas), mayormente influenciadas por el océano, con temperaturas costeras anuales promedio de 80°F (26 °C). Las temperaturas usualmente son más frías en enero, y más calientes en agosto. La precipitación a través de Puerto Rico varía por temporada, teniendo veranos húmedos e inviernos relativamente secos. Los vientos alisios soplan generalmente del este y el noreste. El estado del mar en esta región varía por temporada, teniendo tormentas tropicales energéticas en el otoño y grandes marejadas invernales de noviembre hasta abril.

Tendencias climáticas y proyecciones para el futuro

Gráfico que indica la tendencia a largo plazo (1971–2016) número promedio anual de días que superan los 90 °F en Puerto Rico. La tendencia indica que, en promedio, hay 0,5 días adicionales por año que están por encima de los 90 °F en la isla.

Esta imagen, incluida en el capítulo Caribe de la Cuarta Evaluación Climática Nacional, muestra la cantidad promedio a largo plazo (1971-2016) de días en que las temperaturas exceden los 90°F en Puerto Rico. Esta tendencia indica que las personas están experimentando día más con temperaturas sobre los 90°F en la isla.

  • La temperatura promedio en Puerto Rico ha aumentado por 1.5°F desde el 1950.
  • Las proyecciones para las temperaturas a fin de siglo muestran incrementos de hasta 9°F a menos se reduzca la acumulación de gases de invernadero.
  • Los modelos climáticos proyectan sequías significativas en la región del caribe estadounidense para la mitad del siglo. Los resultados estiman un declive de más de 10% en precipitación anual si las emisiones globales de gases de invernadero continúan en aumento.
  • Las temperaturas de la superficie del mar han aumentado y la química oceánica ha cambiado, haciéndose más acídica según absorbe dióxido de carbono de la atmosfera.
  • El nivel del mar está en aumento, y se acelera la tasa de dicho aumento.

Aprende más

Para aprender más sobre los impactos de la variabilidad y cambio climático y la preparación de resiliencia climática en el Caribe Estadounidense, por favor visite estas páginas web:

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Isla Caja de Muertos, PR. Photo: © Alan Cressler, used with permission. https://www.flickr.com/photos/alan_cressler/3029253478/in/photostream/ Las traducciones del inglés al español para las páginas regionales del Caribe de EE. UU. fueron proporcionadas por Wilmarie Cruz Franceschi, MA; Sea Grant Puerto Rico
Last modified
29 July 2022 - 10:53am